
Entonces él caminó sin rumbo fijo, sonriendo idiotamente ante la perplejidad de los imbéciles, todos ellos siguieron sus pasos, sonriendo idiota-mente sin rumbo fijo; ¿quién perseguía a los hombres de colores o a las sonrisas? Le llamaron portador de la esperanza e hicieron monumentos en su honor, pero nada de eso era cierto, solo la penumbra tras sus pasos encaminados a la onda matter. A lo lejos vomitaba el ocaso.

el 26 voy al concierto de Anathema
ResponderEliminarNos veremos las caras. :)
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